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Strange days and dreams

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Strange days and dreams

Mensaje por Ryo el Mar Jun 28, 2016 12:08 am

Se sentó en el escritorio de su hogar, ese lugar al que había huido desde hacía ya varios meses. Sus propósitos con ello no quedaban claros ni para él mismo, pero sabía que dejar el lugar donde trabajaba, de esa manera, con tanto futuro abandonado y sin avisar a nadie, no había sido la mejor forma de hacer las cosas, era un adulto ya, pero no lo había demostrado con sus acciones.
No sabía cómo empezar, siquiera sabía si debía hacer eso, porque aunque seguramente ya no formaba parte del comité escolar, estaba mal que dedicara palabras de carácter personal a un alumno, estando este en su minoría de edad; sin embargo, por la noche, aquél joven apareció en sus sueños. Un sueño extraño y sin mucho sentido, pero le bastó mirar a sus ojos para saber que no había, o en su defecto, había una serie de motivos por los cuales no podía sacar de su cabeza a un chico con el que cruzó un par de palabras, una sola vez, dentro de la institución.
Trató de aclarar sus ideas al sacudir con suavidad su cabeza de lado a lado, disponiéndose a escribir sobre papel. Guardaba aún el registro de correos de alumnos y maestros, pudo ser menos arriesgado recurriendo a la tecnología, mas pensaba que merecía el detalle si este llegara a responderle.

"Esto no debería ser, pero siento dentro de mi que debo hacerlo, quizá así incluso deje de pensar en que pude haber sabido más o hecho más.
Disculpa si no pongo remitente, es una medida de seguridad por si esta carta llega a caer en manos que no sean las tuyas.
Espero que con recordarte un poco la última vez que nos vimos puedas saber quien soy, te sentaste frente a mi un día en la cafetería mientras leía unos informes y dijiste algo sobre la taza de mi café, hablamos un poco y yo quería continuar hacerlo, pero justo en eso una persona se acercó a mi para notificarme que me estaban buscando, luego de eso no coincidieron mucho nuestras miradas, y entonces tuve que dejar el colegio.
No he explicado porque me fui, a nadie, pero tal vez te lo diga si llegases a responder esto.
Si lo haces, escribe a la dirección que te he puesto aquí, yo lo haré por este u otro medio.
- R
. "



Como efectivamente no correría riesgos al dar demasiada información, fue lo único que dijo, puso la dirección de un departamento que la institución no tenía registrado para estar al tanto de la sí o no respuesta del joven, mandando la carta en la primera oportunidad que tuvo al dejar su alojamiento.

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Re: Strange days and dreams

Mensaje por hati el Mar Jun 28, 2016 12:14 am

El castaño se encontraba de vacaciones. La mayoría de los alumnos en aquella institución habían pasado los últimos días de clases trabajando duro por entregar las últimas tareas (con algunas excepciones, por supuesto). Hati acreditó cada una de sus materias por lo que quedarse en la institución sería una locura. Sin embargo, él se quedó. Los días transcurrían y él sólo salía de su habitación la cual, para su fortuna aún no compartía con nadie, para salir de paseo a los alrededores del campus o para tomar el té por las tardes en la cafetería.

Sus pies se movían inquietos debajo de la pequeña mesita, su mesita, al fondo de la cafetería donde el efecto de la luz sobre ella le daba un aspecto íntimo, especial y perfecto para su presencia. Acariciaba con la punta de sus dedos el borde de la taza de té gyokuro, respirando y adorando el olor, preguntándose si esa misma luz por encima de él era la propicia para el crecimiento de ese tipo de té. Sus ojos recorrían discretamente su alrededor tratando de evitar cruzar la mirada con cualquiera que pudiera creer que estaba dispuesto a iniciar una conversación cuando no era así. Quería estar solo. Se quedó pasmado al encontrarse con la mesa donde recordó haber tenido una conversación, pero no fue el recuerdo de esta lo que lo alteró sino la posición de una de las sillas; descuidada, fuera de su lugar, apuntando hacia él mientras que la otra sí estaba acomodada. Recordó aquel día en el que el maestro, como eran llamados los superiores en general, se había levantado abruptamente de su silla para salir de allí, en silencio, sin una despedida o un gesto, sólo una mirada vacía tras haber sido informado por un compinche que debía retirarse inmediatamente por cuestiones urgentes.

Aquella situación no le había afectado de ninguna manera, pero cada vez que aquel recuerdo llegaba a su cabeza no podía más que sentirse incómodo. Se puso de pie, dejando atrás la taza de té y se retiró a su habitación. Al abrir la puerta se encontró con un sobre en el suelo que no contenía ni un solo rastro de quien la había dejado ahí, la tomó del suelo y cerró la puerta detrás de él con seguro. Caminó hasta su cama y allí abrió el sobre, sacó la carta y la leyó. Primero le llegó una oleada de confusión, después una de intriga y finalmente sin más ni menos se dispuso a escribir de vuelta:

‘‘Lo recuerdo. Gracias por tomarse el tiempo, algún tiempo después, para explicarme el porqué de su partida tan repentina aquel día. Mantendré en secreto el haber recibido noticias de usted para no involucrarlo en algún tipo de problema.

No sé si sea correcto, pero me causa curiosidad el porqué de esta carta además de su justa, pero innecesaria necesidad de escribirme.

Espero escuchar pronto de usted.

hati’’


Hizo un par de dobleces a la hoja y la colocó dentro de uno de los tantos sobres que guardaba para las cartas que de vez en cuando respondía a sus padres. Incluyó la dirección en el sobre y salió apresurado a entregarla en la oficina donde de inmediato se dispondrían a enviarla. ‘‘Llegas a tiempo, hati’’, pronunció una de las secretarias en turno con su aspecto lo más adorable posible en su ya notable vejez, había algo en su cabello canoso que le encantaba a hati, quien le dedicó una sonrisa y se despidió para volver a su habitación y esperar noticias de ‘‘R.’’

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Re: Strange days and dreams

Mensaje por Ryo el Lun Jul 04, 2016 10:35 pm

La carta que llegó a sus manos días después de haber mandado la suya (aunque esto no por la ineficiencia del sistema de correos, sino por su escepticismo revelado al no pasar por su mente que contestaría, mucho menos tan rápido). Había regresado a su apartamento tras pasar un rato meditando lo que tramaba en una casa que tenía junto al mar, consideraba que un día y una noche cerca de tan noble visión eran la terapia perfecta para toda mente nublada.

Al abrir la puerta de su residencia, sus ojos se tornaron casi al instante sobre el suelo, donde si habría correspondencia, estaría ahí. Su cuerpo se dobló ligero y atrapó los múltiples sobres entre sus dedos, sin abrir alguno hasta dar con el que tal vez pudiese estar entre aquellos, y que efectivamente estaba. Resopló, sorprendido y un tanto entusiasmado, tomando asiento en una de las sillas altas que constituían parte de su cocina, comenzando a leer.

Terminó pronto, pues el joven no había dicho mucho, no lo culpaba puesto a qué podría responder a un profesor y encargado de la institución que había eludido su deber.  Sin perder mucho tiempo más, se dispuso a responder la carta, lo siguiente le ayudaría a tomar una decisión sobre el volver al colegio.


"Joven Hati, antes que nada, permitame agradecer su respuesta. A decir verdad, la carta que mandé en un principio estaba dirigida a la nada, ya que al no saber ni yo mismo mis motivos para enviarle una razón de mi a un estudiante, temía por la forma en que he procedido para con mi perfil educativo dentro del St Pierce, creo que aprovecharé este verano para elaborar la mejor razón, por no decir excusa, y  así poder volver el siguiente ciclo escolar.
En cuanto a usted, me gustaría hablarle antes de hacer esto, quizá podría verlo en un lugar fuera de la institución y así poder charlar con calma, es más creo que eso mismo haré.

Adjunto esta dirección a la carta, es un lugar cerca de la playa al que recurro cuando tengo días libres, pienso que es un buen lugar para no hacernos notar, por más extraño que suene, los veranos no son muy agitados por ahí, es un pedazo de bahía algo aislado, perteneciente a una pequeña zona residencial.

Entenderé si no acepta mi invitación, pero le prometo que no me demoraré al hablar, y que mis intenciones son las mejores. En caso de que algo ocurra, también puede responder a esa dirección esta carta, de no presentarse, yo estaré esperando.

- R.
"

Terminó su escrito, con habilidad lo selló en un sobre y lo depositó en el correo para envío, prepararía una maleta nueva al concluir el proceso y habría de volver a su lugar de meditación para esperar por lo que fuese a hacer el estudiante, sabía bien que aún no había dejado nada en claro sus motivos, pero de darle una oportunidad le hablaría de ello, si es que los había, o simplemente volvería a ese día en la cafetería, para tener una persona de su pasado cercano que le ayudase a aclarar el porqué de todas sus temerarias acciones.

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Re: Strange days and dreams

Mensaje por hati el Lun Jul 04, 2016 11:46 pm

Pasaron días antes de que hati pudiese obtener una respuesta de parte del maestro, no era un grave pesar pero tenía que admitir que le embargaba una sensación de curiosidad pura. El día que la carta llegó a su puerta, un día después de que el remitente la enviara, hati se encontraba fuera de su habitación puesto que se le había concedido el privilegio de utilizar uno de los salones de arte para trabajar en una pintura tratándose esta de una replica del rostro de la Flora de Botticelli. En su habitación no había una sino ocho pinturas de la Flora convertida en una constante obsesión por imitar la perfección del famoso pintor. Además, amaba su rostro, mucho más que el de las tres Gracias o el de Mercurio.

Debió estar distraído cuando una regordeta gota de pintura naranja se escurrió sobre el rostro de la Flora, arruinando completamente el detallado trabajo que había logrado hasta entonces. Dejó caer el pincel y sin causar una gran escena se puso de pie con su pintura y los sentimientos encontrados. Camino a su habitación se encontró con un joven al cual le cedió el paso puesto que parecía traer prisa y hati continuó su camino detrás de él, sintiéndose incómodo con el pasar de los minutos a medida que veía que éste se acercaba cada vez más a la dirección de su habitación. Decidió parar de golpe y ocultarse antes de doblar al pasillo de su habitación, desde allí observó como el joven se hincaba al pie de su puerta y deslizaba un par de cartas, y posteriormente siguió su camino, así el castaño se apresuró a entrar en ella para darse cuenta que tenía una carta de ''R''.

Leyó con detenimiento la carta y asumió que el mayor ya se encontraba en esa dirección y que el responderla conllevaría a otro par de días con la curiosidad a flor de piel. Miró de reojo sus manos cubiertas de pintura y en el espejo frente a él notó pequeñas salpicaduras de pintura celeste, amarilla y verde, suspiró hondo y decidió tomar una ducha antes de salir del colegio. Pasó por alto más de una salpicadura en su rostro y una que otra mancha en sus antebrazos, él sólo quería salir del colegio lo antes posible.
Subió a un coche, avisando que estaría fuera el resto del día y, quizás, la noche así que no debían preocuparse por su ausencia ya que había ''quedado'' con un amigo para divertirse fuera de la ciudad y sus padres ya estaban al tanto. Nada de eso era cierto. Entregó la dirección en un papelito habiéndose tomado la molestia de copiarla antes de salir y en menos de una hora se encontraba llamando a la puerta de su destino.

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Re: Strange days and dreams

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